miércoles, 6 de enero de 2010

Deseos Muertos

Una corriente en la nuca me medio despierta.Estaba solo en la cama y subitamente noto como alguien me roza el cuello.Abro los ojos
lentamente,adaptandome a la luz que entraba por la persiana de mi habitacion.Segun el reloj de mi mesilla,eran algo mas de las 11.
Perfecto,llegaba tarde a la universidad.Me llamo Yasser,soy un elemental de fuego.Además de eso,se podria decir que llevo una vida normal...
Si no fuese porque soy medio dragón.Y el ser medio dragón conlleva que si mi padre muere,yo ocuparé su puesto al ser hijo suyo...
Y lleva algo menos de 24 horas muerto.Seguramente te preguntes como lo se...Bueno,lo maté yo.Sí,y lo digo sin remordimiento ni sensación
de culpa.No se merecía vivir.Os contaré la historia desde el principio,si quieres acompañarme,claro.



Un profundo rugido sacudia la tierra en el mismo momento en que,15 años antes,comenzaba el reinado de mi padre.Yo no sabía que hacer ni
donde meterme.Mi madre había muerto al darme a luz y mi padre...Bueno,el no se ocupó mucho de mi.Así que todos me consideraban huérfano.
Bueno,todos los que me conocían.Por aquel entonces yo contaba con unos buenos 16 años.Mi cuerpo se había comenzado a desarrollar a los 13,
y ya contaba con unos musculos propios de un semi dragón.Nací bajo el elemento fuego,como la mayoria de mis compañeros de clase.A decir verdad,
no conozco a ningun otro elemento.Me hablaron de ellos,pero en aquella ciudad era mas dificil encontrar alguno que buscar una aguja en un pajar.
Un día,llegaron los guardias de mi padre,unos vampiros que,por su expresion,tenian hambre.

-Su alteza quiere hablar contigo.Ve a verle.

-¿Que tripa se le ha roto a este hoy?

-No deberias hablar asi de su alteza.Recordad que os está dando cobijo,comida,educación,protección y os deja seguir con vida.

-Si,como que eso sirve de mucho.Odio a mi...-Una mano de unos de los guardias me congelo al instante,no porque fuese un elemental de hielo,
si no porque estaba congelado.A los vampiros se les nego la magia hacía unos 400 años,cuando uno uso su poder sobre el metal para masacrar ciudades.

-Shhhhh...Sabes que está prohibido decir eso,y mas en presencia de los guardias.Ahora,¿vendrás por las buenas o diremos que tuvimos que obligarte?

Me quité su mano de encima.Estaba empezando a asfixiarme.-Podeis decirle a mi padre que puede meterse su trono,sus leyes y toda la corte por donde
nunca le da el sol.-Los guardias rieron,una risa que hizo que se me congelasen los sentidos.

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